La mutilación

Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades“: este es el mantra neoliberal que repiten incansablemente políticos y medios de comunicación para justificar la abominable mutilación de los logros sociales. La educación y la sanidad, los 2 pilares de nuestro estado del bienestar, han sido los más afectados. Sin embargo, este argumento se desmonta fácilmente cuando uno compara los datos con el resto de países de la Unión Europea.

Diario Público (c)

Aparte de la falacia lógica, los datos indican que ni en educación (Eurostat, Banco Mundial), ni en sanidad, ni en gasto público en general se cumple el dichoso refrán, y España es uno de los países con menor gasto social de Europa. [Así que quizás, lo que cabría preguntarse es si el problema no es el sobreelevado gasto social, sino todo lo contrario: la escasa inversión en educación, sanidad o investigación ha provocado que los países del sur de Europa hayan sido los que más han sufrido la crisis y sigan estando a la cola de Europa en muchos indicadores (y que el aumento del gasto público español sea el síntoma y no la enfermedad económica a tratar)]

Por tanto, si el refranero liberal no responde a la realidad de los datos, ¿cuál es su función? Pues básicamente consiste en una clásica estrategia neoliberal de denigrar y culpabilizar a la población para que, a base de recortes sociales, paguen las pérdidas económicas de los grupos de poder (banca, mercados, dictadores,…). El famoso eslogan, es una de las 10 estrategias de manipulación mediática según Noam Chomsky:

9. Reforzar la autoculpabilidad. Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades, o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autodesvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. Y, sin acción, no hay revolución!

Y desgraciadamente este manido argumento, no es la primera vez en el que se pone en práctica para aplicar dolorosas amputaciones de bienestar social. Es la amarga medicina aplicada durante décadas por el FMI, los mercados, etc.. sobre multitud de naciones, con el razonamiento de que no había otra alternativa para recuperarse de la enfermedad económica que padecían. Lo hemos visto, entre otros lugares, en el resto de denigrados países méditerraneos (los PIGS), en el corralito argentino, o en este revelador texto (escrito en 2004) sobre las economías de los países africanos ¿Os suena de algo?

A principios de los 80 no parecía estar todo perdido (…) Sin embargo, la deuda exterior crecía y la disminución del PIB en relación a una población siempre en aumento obligaba a los países africanos a pedir cada vez más préstamos para equilibrar sus presupuestos. La mitad de las ayudas bilaterales se destinaba a devolver la deuda (…) A partir de 1982 se impusieron los Planes de Ajuste Estructural, una especie de panacea para curar a África de todos sus males. Era necesario acabar con el despilfarro del dinero público. De ahí una restricción de los presupuestos (…) También se congelaron los salarios (…) y se recortó la contratación de los ámbitos de la salud y la educación.

Se decretó que los africanos vivían por encima de sus posibilidades” (…) ¡Los más sorprendidos fueron los propios africanos! (…)

Tanzania y Túnez hicieron oídos sordos al FMI aún a riesgo de pedirle menos dinero prestado. Los demás, sin embargo, se sometieron. ¿Cómo prescindir de los préstamos? Los pueblos se empobrecieron, desde luego, pero ¿no les habían dicho que se trataba de una situación transitoria? (…) Al final, la mitad de los países africanos pasaron de la pobreza a la miseria (…) *

 “Historia de la Literatura Negroafricana”, Lilyan Kesteloot. (Pág. 385 ) , (vía: Por fin en África)

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2 respuestas a La mutilación

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