Democracia vs Capitalismo

Democracia y capitalismo parten de creencias muy diferentes sobre la adecuada distribución del poder. La primera se basa en la distribución equitativa del poder político, «un hombre, un voto», mientras que el capitalismo cree que es deber de los económicamente aptos expulsar a los no aptos fuera del negocio y eliminarlos. La «supervivencia del más apto» y las desigualdades en el poder de compra son la base de la eficiencia capitalista. Lo primero es el lucro personal y por tanto las empresas se hacen eficientes para enriquecerse. Para decirlo en su forma más cruda, el capitalismo es perfectamente compatible con la esclavitud, la democracia no.
Lester Thurow. El futuro del capitalismo, 1996. (Via Wiki)
Anuncios
Esta entrada fue publicada en Pensar, Sistema. Guarda el enlace permanente.

10 respuestas a Democracia vs Capitalismo

  1. Antonio dijo:

    La definición dada de democracia como "un hombre, un voto" ha convivido de putísima madre con la esclavitud desde la Antigua Grecia hasta hace bien poco (e incluso a día de hoy, si la consideramos como una consecuencia indirecta). Por otra parte, Carlos, ¿crees realmente que un sistema capitalista no cabe en uno democrático… o es que he entendido mal el texto? ¿Cuándo exactamente un sistema deja de ser capitalista para cumplir las premisas que te piden ahí arriba?Por cierto, no sé si en un futuro volveré a interesarme por tu blog porque al ser el único que escribe aquí me estoy sintiendo un poco inadaptado (aún más, sí), lo entiendes ¿verdad?

  2. Antonio dijo:

    Dicho desde el cariño, claro

  3. Chele dijo:

    yo soy un tipo perfectamente adaptado: ANARKIAAAAA!!!!!

  4. Carlos dijo:

    Me pareció bastante esclarecedor la diferencia entre el principio democratico clásico: un hombre = un voto y el principio capitalista: una acción = un voto (tanto tienes, tanto vales).

  5. Antonio dijo:

    Me lo explique eso de "una acción = un voto"… porque creo que confundes las perversiones del capitalismo con la limpieza en los sufragios, y son cosas diferentes (aunque la primera pueda influir en la segunda…), acláramelo por favor.

  6. Carlos dijo:

    No se si he entendido tu pregunta y si nos estamos entendiendo. Simplemente apuntaba que el principio democrático clásico, es aquel en el que la opinión de cada persona vale lo mismo que la de cualquier otra (independientemente de su raza, sexo, estatus social o credo), o sea se, un hombre = un voto. En cambio, bajo el principio capitalista, la opinión de cada persona no vale lo mismo: aquellos que tengan mayor número de participaciones en una empresa (más acciones), tendrán mayor capacidad de decisión (una acción = un voto). Luego tu poder de participación depende básicamente de tu poder económico.Espero haberme explicado mejor.

  7. Antonio dijo:

    Supongo que lo que me cuesta entender es a dónde pretendes llegar con tu disertación. Simplemente digo que hay regímenes perfectamente democráticos y electoralmente más o menos "limpios" con grandes incongruencias e injusticias en su interior (sin ir más lejos, el nuestro, asumiendo que una monarquía pueda ser efectivamente democrática), la democracia en sí no es la panacea. Respecto al ejemplo que pones de una empresa, es normal que la decisión de quien tiene más acciones se pondere más que aquella de quien tiene menos, digo yo. A ver si es que el ajuste laboral a nivel mundial de General Motors va a depender de Pepe Leches, que tiene tres acciones. Por la misma regla de tres (y siempre salvando la Ley D’Hont), Rosa Díez podría deslegitimar el Congreso de los Diputados, con un escaño, porque su opinión no es tan determinante como la de los grandes partidos políticos. No sé si me expreso bien. En resumidas cuentas, (A) no sé qué pretendes transmitir y menos (B) con ejemplos que no entiendo como tales. Creo que lo mejor será que me invites a otro café y me expliques detenidamente… ¡El Chele sí que sabe!

  8. Carlos dijo:

    Pues un ejemplo bien sencillo del principio capitalista que impera sobre el principio democrático se produce en el G-8. Las 8 potencias económicas mundiales que representa tan solo un 14% de los habitantes del planeta, tomaban hasta hace bien poquito las decisiones económicas que repercutian en los 6.6 millones de habitantes (Ahora parece que son el G-20, a espaldas de la opinión de los 170 paises restantes). O sea se, los más ricos tienen más capacidad de decisión que los más pobres, por el simple hecho de tener más riquezas. Por tanto, no se cumple el principio igualdad frente a la toma de decisiones de cualquier persona (o país) independientemente de su raza, sexo, credo o poder económico.

  9. Antonio dijo:

    ¿Ves? De esa forma lo entiendo, no así con tu ejemplo de la empresa privada. Otro caso sangrante sería el derecho a veto permanente que tienen unos pocos países en la ONU en detrimento de todos los demás. De todas formas, pienso que la opinión de Andorra en el contexto global no puede ni debe tener la misma repercusión que la de Brasil, p. ej. Tal vez una opción sería que la ONU funcionase como un órgano realmente representativo de la población al estilo del Parlamento Europeo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s