Vagabundo en África

Tenía cuarenta y dos años, llevaba veinte en Suráfrica y trabajaba como camarero en un restaurante de Durban.
– Me gustaría vivir seis meses aquí y seis allí, en Belgrado- siguió-. Uno ama su tierra, pero si te has marchado siendo joven, ya no puedes vivir sin la tierra que te ha acogido. Cuando uno viaja, se convierte en un ser extraño: no estás a gusto en tu patria, pero cuando estás fuera la echas de menos. Te quedas sin aire al irte, y no lo recuperas al regreso. Te vas y deseas volver, regresas y quieres escapar. Es una contradicción irresoluble.
Le pregunté sobre la situación política de Suráfrica. Sonrió y continuó ironizando.
-Yo no sé nada de política, no me interesa mucho lo que sucede aquí. Cuando iba a Belgrado, en los días del apartheid, mis amigos y mi familia me preguntaban qué sucedía aquí. Yo insistía: no lo sé, no lo sé… Volvían a la carga y entonces yo recurría a todos los tópicos y se quedaban tan contentos… En serio, tenía que mentir para que me creyeran. A la gente le gusta escuchar algo que se parezca a lo que han oído sobre las cosas. Usted, que es viajero, debe saberlo bien: ¿no encuentra gente, a su regreso, que sin haber ido a un lugar que usted conoce bien, le explica lo que allí sucede con una absoluta convicción? A la mayoría de la gente le gusta que apoyen con datos y anécdotas la opinión que ya tiene formada. El hombre por lo general, no aprende, sólo nutre sus convicciones.
Aceptó, de todas formas, hablarme de Suráfrica:
– El fin del apartheid ha cambiado algunas cosas. Lo más interesante es la aproximación entre negros y negros. Mandela está rompiendo el sentido tribal, tan arraigado en los negros. Antes, los negros se veían xhosas o zulúes y luego surafricanos. Ahora comienzan a tener un sentido de nación y eso es nuevo. Van al revés de Europa. ¿Vio la locura de mi país, tantos años de guerra y muerte para afirmar que uno es croata o que uno es serbio? En Europa, estamos destruyendo las naciones, mientras que aquí comienzan a construirlas. Yo me siento, antes que serbio, un mediterráneo. Pero mis compatriotas no sienten lo mismo. Y han matado por eses sentimiento.
Vagabundo en África. Javier Reverte
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