La búsqueda


— ¿Te cuentas también tú entre los que buscan, venerable, a pesar de tus muchos años y de llevar el hábito de los monjes de Gotama?

— Aun siendo viejo repuso Govinda, no ceso de buscar. Jamás dejaré de hacerlo: ese parece ser mi destino. Y creo que tú también has buscado. ¿Quieres darme un consejo, venerable?

Siddharta declaró:

— ¿Que podría decirte, venerable? Quizá que has buscado con demasiado ahínco. Que a fuerza de buscar, no has podido encontrar.

— ¿Cómo es eso?— Preguntó Govinda.

— Cuando alguien busca — continuó Siddharta—, fácilmente puede ocurrir que su ojo sólo se fije en lo que busca; pero como no lo halla, tampoco deja entrar en su ser otra cosa; no puede absorber ninguna otra cosa, pues se concentra en lo que busca. Tiene un fin y está obsesionado con el. Buscar significa tener un objetivo. Encontrar, sin embargo, significa estar libre, abierto, no tener ningún fin. Tú, venerable, quizá eres realmente uno que busca, pues persiguiendo tu objetivo, no ves muchas cosas que están a la vista.

Siddharta. Herman Hesse


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