Juan Salvador Gaviota

…No aprendas nada, y el próximo mundo será igual que este, con las mismas limitaciones y pesos de plomo que superar 

 

….Empezarás a palpar el cielo, Juan, en el momento que palpes la perfecta velocidad. Y esto no es volar a mil kilómetros por hora, ni a un millón, ni a la velocidad de la luz. Porque cualquier número es ya un límite, y la perfección no tiene límites. La perfecta velocidad, hijo mio, es estar allí

 

Juan Salvador Gaviota (Richard Bach, escritor estadounidense,1929)

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